
En aquel rincón bohemio
de aquella triste ciudad,
donde las sinalefas desfilaban
agarraditas de la mano;
se fueron a morir los epitafios,
las malas coplas,
los sonetos minusvalidos.
En aquel rincón bohemio…
pasaban lentas las horas
cual si fueran años,
el viento se pintaba
con humo de cigarros,
las caras estaban manchadas
de arrugas y fracasos.
En aquel rincón bohemio…
se cayó la oscuridad
de mis párrafos,
lo sombrío de mis versos,
lo ebrio de mis pasos,
lo guajiro de mis sueños,
ahí perdí lo encontrado.
Aquel rincón bohemio
adornado con arte barato,
pretencioso hasta dar asco,
donde nunca ocurría nada
pero todos hacían algo.
Aquel rincón bohemio…
donde la tiza se creía óleo,
donde el papel era largo,
donde habían veinte Picassos
y mil Nerudas prefabricados,
ahí donde era como en cualquier lado.
(+CaliX+)

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