Sellada para siempre la compuerta,atemporal se vuelve el recuerdo,
la frustración vela en un rincón
todo lo que nunca logró ser.
Mil palabras abandonan puerto
pero nunca llegan a destino,
es que la tempestad es muy fuerte
y el terremoto aun está latente.
Cuantas miradas de compasión
que encierran tanta falsedad,
presencia por pura obligación
no sea que pierdan su posición.
Y las lágrimas abundan sobre
el precipicio del nunca más,
inundan la habitación con el
más sincero y profundo dolor.
Uno por uno posee la desgracia,
las penas se tornan insondables,
el ritual del recordar se expande
por todo el oscuro e impío templo.
Desamparada es la búsqueda de
un soporte del cual aferrarse.
¿El mundo tiembla desesperado
o simplemente es tu agonía?
Da lo mismo, no hay diferencia,
para ti el mundo hoy secuestró
a una parte de tu esencia y no
hay forma de negociar el rescate.
Lo tiene oculto en sus entrañas,
en una habitación bajo tierra,
sólo sientes que te queda llorar
y llevarle flores a su memoria.
(Child of the grave)




