
Pega fuerte la ironía
y mucho más cuando has confiado,
te destroza terminar el día
captando demasiado tarde su sarcasmo.
Traza una línea
que las masas caminan,
sin cuestión alguna,
sin gracia maldita.
Herido por la realidad ficticia,
con la bala adentro todavía,
entre hemisferios escondida,
llenándome de plomo la vida.
Visto una corona de espinas,
una capa de miedos,
un traje de anhelos,
unas botas de hierro.
Ya casi ni se siente…
la resignación parece disolverlo,
dame algo en que creer
y hablaremos luego.
Un toque de gris
le va bien al cielo,
de todos modos aquí…
nadie se detiene a verlo.
(+Calix+)

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