25 ene 2007

El buen hijo de puta que soy

Es Martes o quizás Miércoles,
da igual esos días no importan.

Ya van a dar las tres,
hay cucarachas en el monitor.
Y en la tele:
una tormenta africana,
una manada de leonas,
una especie de vaca débil
que se van a comer.

La típica mierda que dan
en el National Geographic
por las madrugadas.

Me arden los ojos,
como si tuviera rocas
entre los parpados.

Me pica la garganta,
¿Y como puta se rasca uno la garganta?

Mañana va a ser Miércoles
o a lo mejor Jueves.

Va a sonar la alarma a las doce
de la tarde.
Y como el buen hijo de puta que soy
me voy a despertar con sueño,
y me voy a quejar.

Que vida de perro.

Patético.

Quedaran tres horas blandas,
con minutos y segundos sencillos.
No digo que vacíos
porque no me da la gana.

Si tengo suerte
habrá comida que recalentar,
sino pues Corn Flakes.

Si Dios me quiere
mi viejo habrá dejado una cerveza
En la refri,
sino pues Pepsi.

A las tres
toca estar en la Universidad.
Y como el buen hijo de puta que soy
iré de mala gana,
y me voy a quejar.

Casi veinte anos de educación
y no se nada.

Pero bueno, es eso
o levantarme a las siete
y usar corbata.

Así que es eso.

Y como todas las tardes,
a eso de las tres y veinte
me sentare en mi banca.

La que esta frente a la cafetería,
para ver a las colegialas.

Encenderé un cigarrito,
veré danzar las faldas.
Y como el buen hijo de puta que soy
me voy a quejar,
y pensare que la vida
conmigo es muy mala.

(+CaliX+)

No hay comentarios.: