Tanto es el frío que quema...
Tanta es la tristeza
que me alegra.
Tantos son los sueños
que me desvelan.
Se sienten lentos los días
y fugaces las noches.
Con la inevitable y absurda fascinación
por el occidente.
Con los ojos bien cerrados,
entregado a la dulce sensación
de estar en el lugar indicado.
Se respiran las ilusiones
y las decepciones se comen.
Y así como el desierto,
es helado por las noches.
Yo voy siendo mil hombres.
Lo malo de los corazones,
es que se rompen.
Lo bueno es que se pegan...siempre.
(+CaliX+)
30 dic 2006
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