22 feb 2006

En Cuerpo y Alma

















El tiempo espanta mis últimos intentos
por descubrir tan efímero ensueño.
Quisiera poder detener este reloj
que carcome mi sentir y estruja mis entrañas.
Ha pasado mi turno
y me quedan pocas fichas por gastar.
La suerte no me acompaño
y menos lo ha hecho mi sabiduría.
Caigo en manos del azar
y nuevamente pierdo.
Pierdo años, sueños,
las ganas de vivir y tu amor.
Lo trillado no me enseña
y lo impensado me atormenta.
¡Realidad de rasgos oscuros:
¿A donde iré a parar si me quitas el corazón?!
Ya no puedo caminar
y el olfato ha confundido mis pesares.
Abatido, desganado, sin sentidos
me has vencido.
No logro recomponerme de semejante hurto a mi alma.
No puedo sobrellevar la soledad que generó tu partir.
No entiendo de la lejanía en que te encuentras
y menos lo hago de esta ausencia apresurada.
Me quitaron las alas
con las que podía soñar,
con las que lograba volar,
con las que mordía
cada rincón de tu tierno y dulce corazón.
Tan rápido te esfumaste de esta vida
que no conseguí amarte todo lo que te merecías,
jamás pude darte todo lo que pretendías,
y nunca creíste llegar a ser lo que ambicionabas.
Con fallidos poemas, no puedo escaparme de esta distancia.
Las lágrimas absorben estos versos
y no diviso el porque del destino…
tan cruel, tan temprano.
En donde estés,
recuerda que siempre te llevaré conmigo
En mi andar,
en pensamiento y sentimiento,
En cuerpo y alma..

3/10/2005.
(M.J.Réquiem)

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